Empresa

PEG PEREGO, UNA GRAN FAMILIA EN EL MUNDO.

Cuando unos nuevos productos entran en la vida de las personas y se quedan en ella, llevando a cabo un pequeño pero inolvidable papel en su historia, significa que han sido creados con inteligencia y amor.

Comprometidos desde 1949 en la creación exclusiva de productos para la infancia, nos gusta pensar que si tantas familias han confiado en nosotros se debe a que también nosotros somos una gran familia, una familia en la que cada uno colabora, aportando sus conocimientos y habilidades particulares, en el éxito de un proyecto común. Por este motivo, la seguridad, el cuidado de la estética y la solidez de una silla de paseo, de un silla de auto o de un juguete Peg Perego llevan siempre, además de la marca, un nombre.

El nombre de quien ha contribuido a crearlos, respetando una tradición italiana que se ha convertido en patrimonio de todos los países en los que producimos.
Por eso, nos gustaría dar las gracias a Carlo de Arcore y a Marco de San Donà di Piave (Italia), a Elisabeth de Fort Wayne (Indiana, EE.UU.), a Asunción de Limeira (Brasil), a Catherine de Toronto (Canadá) y a todas las demás personas que forman la gran familia Peg Perego en el mundo.

Cada vez que una madre confía su hijo a un producto Peg Perego, es como si se lo confiase directamente a ellos. El control total que ejercemos sobre nuestro trabajo, sin recurrir jamás a otros, es la base de nuestra seguridad y de nuestro orgullo.

Para nosotros, “Made in Peg Perego” no es una fórmula publicitaria, sino el estilo de una empresa y un modo de sentirnos una comunidad.